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Conozcamos Catia




Imagen satelital de Catia y su boulevard

IMAGEN SATELITAL DE CATIA Y SU BOULEVARD

Boulevard de Catia y la Plaza Pérez Bonalde (diferentes tomas y épocas)

BOULEVARD DE CATIA Y LA PLAZA PÉREZ BONALDE (DIFERENTES TOMAS Y ÉPOCAS)

Antigua Plaza Pérez Bonalde: Toma su nombre a partir de 1946 cuando en homenaje a este gran poeta venezolano se erige un busto, ubicado sobre un pedestal moderno, al centro del trazado en cruz de la plaza circular.

ANTIGUA PLAZA PÉREZ BONALDE: TOMA SU NOMBRE A PARTIR DE 1946 CUANDO EN HOMENAJE A ESTE GRAN POETA VENEZOLANO SE ERIGE UN BUSTO, UBICADO SOBRE UN PEDESTAL MODERNO, AL CENTRO DEL TRAZADO EN CRUZ DE LA PLAZA CIRCULAR.

PLAZA PÉREZ BONALDE 
(actualmente)

PLAZA PÉREZ BONALDE (ACTUALMENTE)

Antigua Plaza Juancho Gómez, actual Plaza Sucre (Plaza Catia)

ANTIGUA PLAZA JUANCHO GÓMEZ, ACTUAL PLAZA SUCRE (PLAZA CATIA)

Plaza Sucre, también llamada Plaza Catia

PLAZA SUCRE, TAMBIÉN LLAMADA PLAZA CATIA

Monumento de Antonio José de Sucre en la Plaza Sucre

MONUMENTO DE ANTONIO JOSÉ DE SUCRE EN LA PLAZA SUCRE

Construccion del Metro Plaza Sucre

CONSTRUCCION DEL METRO PLAZA SUCRE

Construccion del Metro Pérez Bonalde

CONSTRUCCION DEL METRO PÉREZ BONALDE

Entradas del Metro Pérez Bonalde (Boulevard de Catia)

ENTRADAS DEL METRO PÉREZ BONALDE (BOULEVARD DE CATIA)

Obra Levitación I

OBRA LEVITACIÓN I




Centro Cultural

CENTRO CULTURAL



Breve Historia Local del Boulevard de Catia:

El Boulevard de Catia, está ubicado al oeste del Distrito Capital, específicamente en el casco central del Sector Nueva Caracas de Catia, Parroquia Sucre.


Las tierras que ocupa actualmente la zona de Catia, formaron parte de la herencia aborigen asentada en este espacio. Las leyendas relatan que existió un Cacique denominado “Catia” y una tribu que tuvo su aposento en ese valle, dando a conocer su existencia en el año 1500. La llanura de Catiase se conocía con el nombre de Maracapana, que significa en voz Caribe “totumitas silvestres”, que al sonarlas producían una resonancia similar a las maracas .

Para abril de 1929, la Urbanización Nueva Caracas aparece perfectamente delimitada: al norte la Avenida Sucre, el tranvía de Caracas y la Carretera Vieja de La Guaira, al sur-oeste la Calle Bolívar constaba de 58 manzanas, 12 calles con nombres de países latinoamericanos y 7 avenidas con una gran plaza hacia la parte central con la denominación de Plaza Cataluña llamada también la Plaza de Las Orquídeas. Era también el lugar de conversación y paseo de sus moradores que constituye la actual Plaza Pérez Bonalde.

En 1935 se coloca la estatua de Antonio José de Sucre, la plaza es llamada por la gobernación Plaza Catia, conocida hoy como la Plaza Sucre.

En la década de los 80, se procedió a un estudio acerca de la posibilidad de crear un boulevard a lo largo de la Av. España, debido a que ésta siempre fue muy concurrida por las comunidades adyacentes y era propicio por la falta de espacios para la recreación y el esparcimiento de los catienses, alejándolos así del ruidoso tráfico vehicular que lo impedía.

Se fundó a partir de 1982, en el espacio que era antiguamente la Avenida España de Catia. Antiguamente el Sector estaba formado por aceras y una vía vehicular que constituía la Avenida España, pero al decretarse en el año 1982 la construcción del Boulevard de Catia, el terreno varió, cambiando así el ambiente y la ecología del Sector.

El día 2 de enero de 1983, bajo el gobierno del Dr. Luis Herrera Campins, se inauguró el Metro de Caracas, con 1258 metros de longitud, s e trata de un desarrollo peatonal que abarca desde la Plaza Sucre al norte, hasta la 6ta. Avenida al sur, desde donde se continuará hasta Avenida Atlántico. Corre a lo largo de la avenida España, bajo la cual el metro construyó túneles gemelos y dos estaciones –Plaza Sucre y Pérez Bonalde cuyas instalaciones están ahora cubiertas por el Boulevard. La obra fue ejecutada por la C.A. METRO DE CARACAS, en programación conjunta con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones y la Gobernación del Distrito Federal.

Para el momento de su inauguracióncontaba con jardines, kioscos para información, seguridad pública, teléfono, elementos supergráficos,la escultura Levitación I, alumbrado público, papeleras, postes de señalización, semáforos y una adecuada arborización. El área de construcción de 40.000 mts., con 3900 mts. de áreas verdes. Se instalaron 300 postes de iluminación, 36 teléfonos públicos y se sembraron 350 árboles.

Conjuntamente con el trazado del paseo peatonal, se ejecutaron construcciones de drenajes, sumideros, cloacas y colectores en la zona del Boulevard, fundamentalmente para resolver el problema de las inundaciones que padecía este lugar. También se implantó un nuevo esquema vial en Catia, que desde el primer día mejoró la fluidez del tráfico del sector.

En la actualidad, la Alcaldía de Caracas y diversos grupos socio-culturales, trabajan en el rescate del Boulevard de Catia. Así mismo, ayuda el hecho de que la economía informal, ya no forme parte de estos espacios y se encuentren disponibles para el disfrute y la recreación de la comunidad y que se pueda transitar libremente a lo largo y ancho, propiciándose la presentación de eventos culturales, políticos, religiosos y recreativos.

Tras la conformación de varios Consejos Comunales en este sector, tales como Pérez Bonalde, Elías Toro y Ramón Isidro Montes, entre otros, éstos están avocados a darle solución a los problemas y necesidades que enfrenta la comunidad y los sectores adyacentes, y al mismo tiempo, procuran contribuir a su embellecimiento.

En el año 2009, el Boulevard de Catia como parte del proyecto de mejora se extendió su caminería que empalma el final del Boulevard de Catia en la sexta avenida de El Atlántico con la avenida principal de La Silsa. En el nuevo tramo, aunque se preserva el flujo vehicular, se ampliaron al doble las caminerías, fueron colocados bancos para el disfrute de los visitantes y se construyeron jardineras.

El Boulevard de Catia ahora atraviesa completamente la extensión transversal de la Parroquia Sucre.

En la actualidad, el Boulevard de Catia por ser una zona comercial no tenemos cifras exactas de su población como tal, pero si sabemos que la población de la Parroquia Sucre, según cifras oficiales es de aproximadamente 398.635 mil habitantes.

Nuestra Parroquia Sucre o coloquialmente Catia, como se le conoce en toda la ciudad, no podía ser una excepción en cuanto a espacios que antiguamente constituían una distracción para las personas de la época. En este lado de Caracas, estaban ubicados once inolvidables locales que hacían la delicia de los cinéfilos de aquel entonces. Sus nombres, por lo general, eran tomados de las zonas donde estaban situados, así tenemos los Cines Pérez Bonalde, España y Méjico se podía visitar en la que fue la principal arteria comercial de Catia, la Avenida España, hoy conocida como el Boulevard de Catia, y en las adyacencias estaba el Cinema Lago (ubicado en el Centro Comercial Catia). El Cine Catia, lucía su marquesina dándole el frente a la Plaza Catia, llevando con orgullo el sencillo pero sonoro nombre del cacique indígena, con el cual se distingue popularmente nuestra amada Parroquia. Actualmente, algunas organizaciones sociales se encuentran trabajando en el rescate del Cine Catia, debido a la falta de espacios para la realización de eventos y recreación de la comunidad.

Además de todo lo anterior, también tenemos en el Boulevard de Catia contamos con la Jefatura, ahora Registro Civil de la Parroquia Sucre, oficinas de la ONIDEX, también de Hidrocapítal y el bien conocido Mercado de Catia, inaugurado el 15 de Diciembre de 1951, considerado Patrimonio Cultural perteneciente a éste Boulevard.

Al lado del Banco Caroní, en las Residencias Almendrón se encuentra un centro que se encarga de la cultura llamado Galería de Artes Integradas, adscrita a la Alcaldía de Caracas, en donde se dictan clases de baile, actuación, música, artesanía, entre otras. La Biblioteca Pérez Bonalde, que actualmente está siendo rescatada por los Consejos Comunales del Sector.

En la calle La Castellana está ubicado el Centro Cultural José Fernández Díaz “FEZ”, adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el cual imparte varios tipos de talleres tales como danzas tradicionales, teatro, artesanía, música y artes plásticas. También hacen vida en este espacio, grupos de sistematización de la Misión Cultura. En las Residencias Tamarindo, está ubicada una sede administrativa de la Universidad Nacional Experimental Libertador.

En la época de la Avenida España, como parte de los mitos y leyendas del Sector, existió un personaje llamado Mariotta, que era una señora exageradamente voluminosa, la cual vestía de negro, a quien los chiquillos de la época le tenían miedo y le lanzaban piedras, y ella los correteaba. Se dice que en su época de juventud era una madama (dueña de un prostíbulo), que tuvo un hijo, y debido a su modo de vida, una familia decidió adoptar al niño y que éste se volvió un profesional de la medicina (otros/as cuentan que una hija). Mariotta vivió hasta sus últimos años en una precaria vivienda ubicada en Los Magallanes de Catia.

El Boulevard, como se encontraba en la Av. España, siempre ha sido comercial. La actividad diaria es movilizada por varias entidades bancarias y un sin fin de establecimientos comerciales, tales como: restaurantes, panaderías, zapaterías, tiendas por departamentos (El Telar), telares, foto-estudios, perfumerías, farmacias (entre ellas, El Atlántico), clínicas, tiendas naturistas, ferreterías, librerías, tiendas de artículos deportivos, de juguetes, de comidas rápidas, entre otras. A raíz de que los comerciantes informales fueron reubicados en locales adyacentes al Boulevard, los más arriesgados hacen sus ventas (como “manteleros”) a escondidas de los agentes policiales.

Los daños a estos espacios que durante más de veinte años fueron ocupados ilegalmente por la economía informal o buhoneros y sometidos a un uso para lo cual no fue diseñado, fueron realmente traumáticos tanto para la estructura, como para el pueblo, quien se vio privado de un lugar de esparcimiento durante mucho tiempo, lo que ocasionó cambios negativos en el ambiente y la ecología del sector, debido a que el boulevard pasó de espacio de sano esparcimiento y recreación a convertirse en espacio comercial, por el que no se podía transitar libremente, debido a la proliferación de buhoneros ofreciendo la venta de cualquier tipo de mercancía. Así mismo, la ecología varío, ya que los árboles se fueron deteriorando y las aves desaparecieron del sector.

En la actualidad , la recuperación del Boulevard de Catia se inició en dos etapas, la primera que consiste en la limpieza, la restauración de la escultura del artista Rafael Barrios: Levitación I, ubicada a la salida del Metro en la estación Plaza Sucre, sembrado de nuevas especies de plantas, reposición de la iluminaria original, restauración de la Plaza Pérez Bonalde, instalación de tapas y rejillas del alcantarillado. La segunda etapa cuenta con la restauración de la infraestructura del Mercado Municipal de Catia, ampliación de las aceras que conducen al Parque del Oeste y al Núcleo de Desarrollo Endógeno “Fabricio Ojeda”, reparación de pisos y cruces de camino en las intersecciones que están en el Boulevard.




Con información de http://www.aporrea.org/



Catia: Semblanza de una localidad caraqueña

La palabra Catia es sin lugar a dudas uno de lo más ancestrales topónimos que perviven en la cotidianidad de nuestra ciudad. Esta voz, auténticamente caribe, que identifica a la populosa localidad situada en el extremo Noroeste de Caracas, todavía mantiene un velo que oculta el misterio de su significado. En este sentido, puede decirse que existe una suerte de nimbo o aura que lo envuelve; enigma este que aún no ha podido ser resuelto por quiénes se han dedicado al estudio y conocimiento de nuestras lenguas aborígenes y de los topónimos que de ellas se derivaron.
Como resultado de esta búsqueda infructuosa del significado etimológico de la voz “Catia”, siguen vigentes ciertas acepciones de esta palabra que han sido tomadas como verdaderas, aunque las mismas, no resistan la más indulgente crítica histórica. Por ejemplo, se ha dicho que el establecimiento de la palabra Catia tuvo su origen en el verbo “catear”, expresión ésta muy empleada en las labores de minas de oro que supuestamente existieron en la localidad, durante los primeros años que precedieron la conquista de Caracas en 1567. No obstante, tal creencia carece de fundamento histórico, puesto que el topónimo existía mucho antes a la fundación de Santiago de León de Caracas por Diego de Losada. Tan cierta es esta aseveración, que ya Francisco Fajardo en su segundo viaje de conquista, había fundado un pueblo con el nombre de “Villa de San Francisco”, cerca de la quebrada de Catia, que desembocaba en el mar. Lo que interesa destacar en todo caso, no es precisar el sitio de Catia, sino como hemos visto, es la existencia de este topónimo en tiempos previos al establecimiento de Caracas.
Otra versión que corre respecto al origen del ancestral topónimo, se le atribuye a la supuesta existencia del Cacique Catia en los predios de los belicosos toromaimas que le habían puesto precio a los intentos de conquista española. Esta leyenda, tampoco posee fundamento alguno al no contar con pruebas documentales, pues hasta ahora éstas no hacen mención, de esta deidad que sólo encontró asidero en ciertas mentes fantasiosas que se sienten muy a gusto con estos mitos históricos de la heroicidad.
Los ignotos tiempos de conquista que enterraron el mundo aborigen a comienzos del siglo XVII, quizás si llevó consigo y para siempre el verdadero significado que tuvo la voz Catia. Lo que no ha podido borrar el tiempo, es precisamente el significado afectivo que posee esta palabra en las mentes de los caraqueños en general y los “catienses” en particular, pues Catia es sinónimo y expresión de un modo de ser que identifica tanto a sus moradores como a la localidad que lleva este nombre, que es tan antiguo como el topónimo Caracas.
Hasta fines del siglo XIX Catia ocupó un humilde y discreto lugar en la evolución urbanística de la ciudad. Como localidad sólo había alcanzado el rango de caserío y así era señalada en los sucesivos censos de población que comenzaron a elaborarse a partir de 1873. En este sentido, podría decirse que Catia se hallaba en el “patio trasero” de Caracas formando parte de la extensa parroquia de Altagracia*. Sin embargo, el Presidente del Concejo Municipal de Caracas Domingo de Esquivel, en 1853 planteó ante la Diputación Provincial, la necesidad de crear la Parroquia Catia, pues ello significaba resarcir a los vecinos del caserío, de la falta de atención de parte de las autoridades civiles y eclesiásticas de las parroquias de Catedral y Altagracia, debido a la extensión geográfica y la vasta población que registraba, lo que en su criterio, era mayor que la recién constituida parroquia de El Recreo. Esta propuesta fue desestimada y Catia siguió sumida en su condición de caserío en los suburbios de la ciudad, como ya hemos señalado.
En el contexto de su ubicación, Catia tenía para entonces el aval de haber sido el factor dinamizante de todo el pequeño valle flanqueado por quebradizas montañas al Sur y la sierra Guaraira Repano al Norte. Actividades económicas de carácter agrícola y pecuaria sustentaron la paulatina pero sostenida aparición de caseríos, barrios y muy tardíamente urbanizaciones obreras; es así como vemos surgir Las Tinajitas, Gato Negro, Agua Salud, Agua Salada, Los Frailes, Los Flores, Los Magallanes, Ruperto Lugo, El Manicomio, Ojo de Agua, Nueva Tacagua, Nueva Caracas, Pro-Patria, etc. No debemos olvidar que el llamado Camino de Catia (1845) primero, y el Ferrocarril Caracas-La Guaira (1883) después, sirvieron como importantes puntos de atracción para el establecimiento o redimensionamiento de algunas de las localidades que acabamos de mencionar.

Escrito por Guillermo Durand, Cronista de la Ciudad, el 14 de junio de 2014
Publicado por: Globovision.com

Magallanes de Catia, sinónimo de lo multitudinario en la capital

Un sector que cobija un gran porcentaje de venezolanos, los cuales en su mayoría hacen historia en este extensivo lugar caraqueño, lleno de gente trabajadora y que día a día lucha con la firme convicción de echar pa´ lante



  Antiguos autobuses de Caracas (Magallanes-Chacaito)

Los Magallanes forma una elevada parte de la ciudad capitalina, está ubicado en la Parroquia Sucre específicamente, al representar una de las 22 parroquias del Municipio Libertador del Distrito Capital de Venezuela y una de las 32 parroquias de Caracas, su nombre se origina por el apellido del prócer de la independencia Antonio José de Sucre. 
 Importante mencionar que las tierras que en la actualidad ocupan el sector de Catia  formaron parte de una herencia aborigen asentada en ese espacio dando a conocer su existencia en el año 1500 aproximadamente.
 La Parroquia Sucre, la cual irrumpe una significativa parte de Caracas, está ubicada al norte-oeste de la ciudad, hace frontera con el Estado Vargas  por el norte, conectada con la autopista Caracas- La Guaira y la autopista Francisco Fajardo, siendo el eje vial fundamental de la Parroquia Sucre la avenida Sucre, su corazón es el inmenso barrio de Catia, a su vez subdividido en sectores y sub-barrios, como Los Flores de Catia, Los Magallanes de Catia, Caribe, Propatria, La Silsa, Alta Vista, Gramoven, Ruperto Lugo, El Cuartel, entre otros sectores.

La historia de los Magallanes de Catia en particular, se remonta a la época de la fundación de Caracas, cuando el cacique Catia comandaba lo que entonces se conocía como Maracapana, escenario de la batalla decisiva por la conquista del valle que hoy constituye la capital del país. Los vecinos dan como anécdotas que no existía nada asfaltado, era solo una montaña que tenía una extensa vegetación, sin  ningún tipo servicio básico y las personas que decidían comprar estaban conscientes de ello. Siendo las primeras viviendas hechas con madera, bahareque y algunas de latones.  Esto no duró mucho tiempo, gracias a la unión de los pobladores y al desempeño de llevar una mejor calidad de vida dentro de la localidad. 
Metro de Caracas- estación Caño Amarillo (Catia)